Me gustó mucho este artículo del Blog de Dion Hinchcliffe dónde Dion relata lo que el cree que es la clave del éxito para la nueva generación de sitios web 2.0. El cree que la clave es que la arquitectura del sitio favorezca lo que el llama “Innovación en la Frontera de la Red”. Se refiere a la capacidad de que la arquitectura del sitio favorezca la creatividad y la participación de sus usuarios al crear el contenido como lo hacen myspace o youtube. Acá va…
Sí, parece que finalmente está sucediendo. Los sitios Web 2.0 comienzan a eclosionar y ocupan los primeros lugares entre los rankings de tráfico, con MySpace y YouTube superándose el uno al otro semana tras semana. Ayer, The Guardian informó que en la actualidad YouTube está en la cima del tráfico de Internet con el 3,9%, lo que lo convierte en el sitio # 1 de Internet. Eso es más que impresionante ya que recién empezó a funcionar en febrero de 2005. En mis dos últimos artículos hablé sobre MySpace y YouTube ( one, two ) porque ellos parecen representar especialmente las mejores prácticas de vanguardia en lo que a arquitecturas sociales de sitios Web de acceso público de gran escala se refiere. Siendo ostensiblemente muy “Web 2.0″, tanto MySpace como YouTube, tienen un fuerte “control de la inteligencia collectiva” de la combinación de los aportes de sus usuarios como su principal oferta al mundo. En este sentido, colocaron sus arquitecturas de participación en el centro del diseño de su producto. Y quién lo hubiera dicho, eso los convirtió en líderes dentro del escenario mundial.
Ahora bien, en realidad ¿son un éxito pasajero? Los sitios que se basan principalmente en la participación ¿realmente perdurarán? No vendrá otro gran sitio y al igual que YouTube parece hacerlo con MySpace hoy en día y ¿los superará? Sí, es probable que eso pase. De hecho, es posible que veamos una bandada cada vez más grande de sitios Web 2.0 superándose entre sí, uno atrás de otro. El motivo de ello es que las técnicas para sacar provecho de los efectos de la red en forma explícita y los circuitos de retroalimentación en serie recién hacen su gran debut en la comunidad del software global. Las técnicas aún están en proceso de refinamiento y se siguen mejorando.
Y sí, por supuesto que nada de esto es realmente novedoso. En realidad todo se trata del mundo de los cambios en cuanto a la forma en que las personas utilizan la Web y diseñan para la Web, y no tanto de la Web en sí misma. Entonces, el cambio es menos tecnológico (a pesar de que también existen algunos cambios de este tipo) y se relaciona más con las perspectivas y los usos. Sí, tiene un efecto muy real en los sitios que la gente visita y en la forma en que éstos producen y consumen información en la Web. En el centro de todo esto se encuentra la inteligencia colectiva, el usuario aportó información a un sitio que es su atracción más fuerte; siempre que sea la información que ellos quieren. Los aportes de los usuarios pueden ser en forma de textos, imágenes, audios, videos, etc. O puede ser lo que hace tiempo John Battelle denominó como la Base de Datos de las Intenciones, que en términos generales se refiere a la información de segundo orden sobre lo que las demás personas piensan respecto de los aportes de un usuario en particular, con inclusión de los resultados de las búsquedas, estadísticas de popularidad, clicking, selecciones, etc. Esto puede hacer que los aportes, especialmente los más populares, sean más fáciles de encontrar y ubicar, formando una especie de consola de conciencia situacional para la Web (tal como del.icio.us/popular) que crea grupos de tráfico lo que lleva a un mayor crecimiento. Por último, está la cuestión de compartir información, la simple acción de tomar decisiones anteriores y que sus resultados estén a disponibilidad de los demás, que aparentemente es el último tipo de aporte de los usuarios.
Pero un efecto en la red es sólo un efecto real si genera una propagación exitosa de la atención y un valor consecuente. Lo que quiero decir con esto es que el contenido debe de alguna manera atraer a los demás (quienes luego también harán su aporte). Y los efectos de la red por lo general son más efectivos cuando tienen lugar en un proceso de “pase” social, por ejemplo cuando un amigo manda por e-mail a otro amigo su nuevo favorito de entre los videos de YouTube. De hecho, al finalizar cada uno de los videos de YouTube uno puede fácilmente compartirlos con sus amigos. El ofrecimiento de esta opción fue una decisión claramente importante dentro de la arquitectura de participación de YouTube, como también lo fue el hecho que en el proceso para compartir videos el snippet de Javascript se encuentre disponible al lado de cada video y sea tan fácil de usar para permitir colocar cada video en el sitio mismo del usuario o en su blog, sin tener que solicitarlo.
Obviamente, debes contar con contenido de valor o las personas no volverán al sitio y no lo “pasarán” a sus amigos. Y, a pesar de que mi buen amigo Jim Benson dices que en este aspecto las personas deberían concentrarse en comunidades de calidad más que en tasas de crecimiento meteóricas, lo cierto es que es estas dos cosas van de la mano. Eso no quiere decir que YouTube no haya eludido la ley de derecho de autor para garantizar que cuenta con el mejor contenido para asegurar su crecimiento. Y seguramente esa sea una cuestión que los persiga, a ellos y a las demás personas, que transitan el camino demarcado por esa zona gris en especial, por un largo tiempo.
Pero, en términos generales, lo que esto significa para el software, tanto dentro como fuera de las organizaciones, es que el poder para aprovechar las innovaciones y la producción de los usuarios superará a casi todo lo que se puede lograr mediante la producción organizada en forma centralizada. Lo cierto es que con la calidad de producción total será un valor diferente dentro de este modelo. Pero, el punto es ver si los consumidores o los empleados, al ponerse las herramientas en sus manos y dirigir la producción principalmente conforme a sus intereses personales (por algo que simplemente les llama la atención, pero posiblemente ¿agregando más publicidad en el contenido que aportan?), pueden generar una cantidad masiva de producción creativa relevante. Esto es lo que se llama innovación en la frontera de la red, y es un fenómeno espectacular que todos estamos aprendiendo a explotar mediante el diseño de nuestros sitios utilizando una arquitectura de participación efectiva. Y me animo a dejar asentado que, dados los resultados hasta el momento, el desarrollo de arquitecturas de participación competitivas casi seguramente sea uno de los temas más importantes dentro del diseño de software en lo que resta de esta década.
Marcelo Ratafia 14/11/06 15:52 Citar
Me parece genial destacar esta evolucion de Internet.
En relación a la Web 2.0, destaco los tradicionales YouTube, MySpace, Zopa y LinkedIn.
Ahora, lo que sí creo que hay que incorporar a la visión de Web 2.0 es la movilidad, el acceso desde celulares, PDAs, Notebooks, a través de redes inalámbricas como la que está montando FON o como las que se generen en los próximos 2-3 años.
Allí veo aún un gran potencial sin explotar del todo.
A propósito, mientras escribo este comentario te veo en la CNN conversando en “En Efectivo” acerca de YouTube y la Web 2.0…Felicitaciones!!!!
Un abrazo,
Marcelo Ratafia