Que bueno soñar un futuro lindo para Argentina.

Sueño con un país donde el conocimiento sea el pilar de la política nacional. Un país abierto al mundo, respetado internacionalmente y atractivo para gente de otros países buscando nuevos horizontes. Un imán para las inversiones del mundo que nos generen trabajo y bienestar. Un país de vanguardia tecnológica, tolerante, diverso, donde los debates sean ricos y las opiniones variadas. Un país ejemplo para el mundo. Un país que nos haga orgullosos y donde seamos felices.

Y ese país es posible. Corea del Sur lo logró en pocas décadas. Partiendo de una base mucho peor a la realidad argentina actual y en sólo 25 años, Corea se reinventó. Pasaron de ser una economía pobre con un pueblo semi analfabeto a alcanzar un nivel de desarrollo que hoy es envidia del mundo entero. Corea hoy ocupa el 12avo lugar en el mundo en términos de PBI per cápita habiendo crecido exponencialmente entre 1960 y 1990.

Y como lo hicieron? Con políticas de largo plazo y mediante un esfuerzo enfocado y consistente público y privado. La educación y la tecnología fueron la base de los aumentos de productividad que lograron el milagro. Nosotros la tenemos mucho más fácil. Tenemos alimentos y energía que Corea no tuvo. Tenemos un pueblo relativamente más educado que el coreano cuando arrancaron. Nosotros ya tuvimos 5 premios Nobel cuando los premios Nobel eran el privielgio casi exclusivo de los países centrales.

Además a los argentinos nos gusta la tecnología. Hoy ya somos uno de los países del mundo en los que Facebook tiene mayor penetración (tanto en términos de usuarios registrados como en cantidad de tiempo de uso). Y a la vez tenemos muy buenos emprendedores: en lo que respecta a la “camada 1.0” de internet (empresas creadas entre 1999 y 2000), 300 de los 600 proyectos de internet lanzados en América Latina fueron creados por emprendedores argentinos. Y 6 de las 10 compañías de mayor valuación también fueron argentinas, entre ellas estrellas como MercadoLibre y Despegar.

Por qué no soñar entonces con un país enfocado en nuestros niños y en ofrecerles el mejor futuro en lugar de obsesioando con nuestros muertos y con su pasado? Un país que priorice empujar un programa serio a 20 años de innovación científica a nivel nacional. Un país que se beneficie de una verdadera red de científicos, políticos y filántropos descontentos con el status quo nacional y comprometidos con el diseño y la implementación de un plan serio para construir una Argentina grande de verdad.

Propongámonos objetivos ambiciosos. Dejemos de pensar en el pasado y enfoquémonos en alcanzar un liderazgo global en robótica o en tecnología aerospacial o en biotecnólogía. El sueño es posible. Y sólo depende de nuestro esfuerzo.

5 comentarios sobre Que bueno soñar un futuro lindo para Argentina.

  1. Javier Mattei

    Alec:
    Soy parte de un equipo de trabajo que estamos desarrollando un proyecto sin precedentes en la historia del e commerce, y no solo soñamos, sino que deia a dia trabajamos para una argentina mejor, tenemos todos para lograrlo.
    Un abrazo
    Javier

  2. Claudio

    Es un excelente sueño el que tenes y al leerlo me emociona, pero lo veo tan dificil con los dirigentes que tenemos. Gobierno tras gobierno, ves que poco les importa el futuro de la nacion, es el salvarse y listo.

    Y me pregunto, los coreanos tenian el grado de corrupcion politica que tenemos nosotros?
    Los valores de la sociedad son/eran otros que los nuestros?

    Porque vos podes tener un pais quebrado, pero si la gente es honesta y los dirigentes tambien, podes lograr lo que decis. Pero si buscamos solo el beneficio personal, y los gobernantes y politicos, son corruptos no creo que se pueda lograr.

    Saludos
    Claudio

  3. Ramiro

    Si las elecciones fueran cada 20 años quizas tendriamos planes a largo plazo, mientras eso no suceda el cambio debe venir desde otros ambitos y no desde la política y dirigencia… gente con ganas, que se comprometa y que mantenga el rumbo!

  4. Alex: Estoy 99% de acuerdo con tu artículo. Tengo 54 años y voy con un grupo de amigos a enseñar a jugar rugby a pibes de una villa de emergencia en el GBA 1 vez a la semana sacrificando horas de trabajo o de familia en pos de que esos pibes tengan algo de lo que yo recibí de chico.
    El 1% en el que difiero es en cuanto al pasado. Si bien no debe ser el tema exclusivo de nuestra vida estoy convencido que de la historia se aprende para no volver a repetir los errores.
    Viví en un pasado repleto de errores y veo cómo repetimos muchos de ellos, que son los que no nos dejan despegar ni salir de ciertos círculos viciosos.
    Quiero que mis hijos conozcan esos errores y traten de no cometerlos.
    Miremos que hizo Corea entre 1960 y hoy o Alemania desde 1945 pero también miremos que hicimos nosotros en esos mismos años y tratemos de aprender.
    Gracias por el artículo y la oportunidad de pensar juntos.

  5. Lucas

    100% de acuerdo con Federico Cahn Costa… mirar para adelante, y trabajar en un pais nuevo todos los dias, pero nunca perdiendo de vista nuestro pasado, que es nuestra experiencia (no la ajena). Un abrazo

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